Recientemente tuve la oportunidad de conversar con Virginia Infante en Su Mundo Cumbayá sobre un destino con el que he mantenido una relación profesional y personal durante más de tres décadas: Aspen Snowmass.
Hablar de Aspen Snowmass suele llevarnos inmediatamente al esquí. Es comprensible. Se trata de uno de los destinos de nieve más reconocidos de Estados Unidos y cuenta con una infraestructura extraordinaria para quienes practican este deporte.
Sin embargo, después de acompañar a numerosas familias ecuatorianas durante tantos años, puedo afirmar que Aspen Snowmass es mucho más que un lugar para esquiar.
Es una experiencia integral.
No es necesario saber esquiar para disfrutar del destino
Uno de los mitos más frecuentes es pensar que Aspen Snowmass está reservado para personas que ya saben esquiar.
La realidad es completamente distinta.
El destino cuenta con una de las escuelas de esquí más reconocidas, preparada para recibir tanto a niños como a adultos que nunca han practicado este deporte.
Las clases pueden adaptarse a diferentes edades, ritmos y niveles de experiencia. Esto permite que una persona que llega por primera vez pueda aprender de manera segura, progresiva y personalizada.
Precisamente por eso considero que es un destino ideal para compartir en familia.
Mientras algunos integrantes pueden disfrutar de pistas más avanzadas, otros pueden recibir clases, realizar actividades alternativas o simplemente aprovechar el entorno, los restaurantes y los espacios de descanso.
Nadie tiene que quedarse fuera de la experiencia.
Un viaje que puede convertirse en una tradición familiar
Uno de los aspectos que más valoro de representar Aspen Snowmass durante más de 30 años es haber acompañado a familias a lo largo de distintas generaciones.
Hemos trabajado con padres que viajaron inicialmente con sus hijos y que, años después, regresaron acompañados por sus nietos.
Cuando un viaje consigue repetirse de esa manera, deja de ser solamente unas vacaciones.
Se convierte en una tradición.
Aspen Snowmass tiene la capacidad de crear ese tipo de recuerdos porque ofrece actividades y experiencias para cada momento de la vida.
Para un niño puede significar aprender a esquiar por primera vez.
Para un adolescente, compartir una aventura con su familia.
Para un adulto, encontrar un espacio para descansar, disfrutar de la gastronomía o reconectarse con la naturaleza.
El destino evoluciona con cada viajero.
Dos ambientes que se complementan
Aunque suelen mencionarse como una sola experiencia, Aspen y Snowmass tienen personalidades diferentes.
Snowmass ofrece un ambiente tranquilo, amplio y especialmente cómodo para las familias. Su organización permite integrar alojamiento, actividades y acceso a la montaña de una manera muy práctica.
Es un entorno que facilita compartir tiempo juntos sin que cada integrante de la familia tenga que renunciar a sus intereses.
Aspen, por su parte, posee una vida social, cultural y gastronómica muy particular.
Sus restaurantes, tiendas, galerías, eventos y espacios de entretenimiento complementan perfectamente la experiencia de montaña.
Esta combinación permite que cada viajero diseñe el viaje de acuerdo con sus preferencias.
Se puede disfrutar de la tranquilidad y el ambiente familiar de Snowmass, y al mismo tiempo acceder al dinamismo, la cultura y el estilo de vida de Aspen.
Una experiencia que va más allá de la nieve
El esquí es uno de los principales atractivos, pero no es el único.
Aspen Snowmass ofrece restaurantes de primer nivel, experiencias gastronómicas, compras, actividades al aire libre, festivales, eventos deportivos y espacios diseñados para disfrutar del paisaje.
También es un lugar para detenerse.
Para cambiar de ritmo.
Para compartir una conversación sin las interrupciones habituales de la vida cotidiana.
En muchas ocasiones, los recuerdos más importantes del viaje no ocurren necesariamente en una pista.
Ocurren alrededor de una mesa.
Durante una caminata.
En el momento en que una familia celebra el primer descenso de uno de sus integrantes.
O simplemente al contemplar juntos el entorno.
Esa combinación entre aventura, bienestar y conexión familiar es parte de lo que hace tan especial al destino.
El valor de planificar con respaldo especializado
Un viaje a la nieve requiere una planificación distinta a la de otros destinos.
Es necesario considerar el nivel de experiencia de cada viajero, la ubicación del alojamiento, las clases, los equipos, los traslados, las actividades complementarias y las condiciones específicas de cada familia.
Una recomendación adecuada puede marcar una gran diferencia.
No todas las personas necesitan el mismo programa.
Una familia que viaja con niños pequeños tendrá prioridades diferentes a las de una pareja o un grupo de esquiadores experimentados.
Por eso, nuestra responsabilidad como mayorista especializada no consiste únicamente en ofrecer un producto.
Consiste en escuchar, orientar y ayudar a construir una experiencia coherente con las expectativas de cada pasajero.
Gracias a nuestra representación oficial de Aspen Snowmass, en Promociones Lujor podemos ofrecer asesoría integral, beneficios exclusivos y acompañamiento durante la planificación y la logística del viaje.
El objetivo es que las agencias y los pasajeros cuenten con respaldo desde el primer momento y puedan disfrutar del destino con tranquilidad.
Un destino para descubrir a cualquier edad
Después de más de tres décadas trabajando con Aspen Snowmass, sigo encontrando nuevas razones para recomendarlo.
Es un destino para quienes aman el esquí, pero también para quienes quieren aprender.
Para quienes buscan aventura, pero también para quienes necesitan descansar.
Para quienes disfrutan de la gastronomía, las compras, la cultura o el contacto con la naturaleza.
Y, especialmente, para las familias que desean construir recuerdos juntos.
Aspen Snowmass demuestra que un viaje puede ser mucho más que una suma de actividades.
Puede convertirse en una experiencia que conecta generaciones.
Y esa es, probablemente, una de las mejores razones para descubrirlo.

Por: Ignacio Roca
CEO del Holding M&M

